Detrás de la luna: la literatura que invita a los jóvenes a redescubrir la historia de Cali

Detrás de la luna: la literatura que invita a los jóvenes a redescubrir la historia de Cali

9 Julio 2026
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Ilustración: Ángela Arboleda Mera

La literatura tiene la capacidad de hacer visible aquello que el tiempo parece ocultar. Puede devolverles la voz a quienes ya no están, transformar un hecho histórico en una experiencia íntima y convertir las calles de una ciudad en escenarios donde la memoria continúa respirando. Esa es precisamente la apuesta de Detrás de la luna, el más reciente libro del escritor e investigador Alejandro José López, una obra que, gracias a su riqueza narrativa y a su profundo vínculo con la historia cultural de Cali, ha sido incorporada al Plan Lector del grado noveno del Colegio Freinet.

La decisión representa mucho más que la selección de un nuevo título para las aulas. Constituye una invitación para que los estudiantes comprendan que la literatura también es una forma de habitar el territorio, de interpretar el pasado y de reconocer que detrás de cada ciudad existen historias que todavía dialogan con el presente. En tiempos en los que las nuevas generaciones consumen información de manera acelerada, la lectura propone una pausa necesaria para imaginar, cuestionar y comprender la complejidad del mundo que las rodea.

Desde esa perspectiva, Detrás de la luna llega a los jóvenes como una obra que trasciende la ficción para convertirse en un puente entre la memoria, la sensibilidad y el conocimiento.

Fotografía: Daniel Zaya

Alejandro José López ha construido una trayectoria que lo sitúa entre las voces incipientes más representativas de la literatura vallecaucana contemporánea. Nacido en Tuluá en 1969, su trabajo ha transitado con naturalidad entre la creación literaria, la investigación académica y la formación de nuevos lectores y escritores.

Su producción narrativa incluye los libros de cuentos Dalí violeta (2005), Catalina todos los jueves (2012) y Detrás de la luna (2025), además de la novela Nadie es eterno (2012). Paralelamente ha desarrollado una importante obra ensayística integrada por Entre la pluma y la pantalla (2003), Pasión crítica (2010) y El arte de la novela en el Post-boom latinoamericano (2016), textos que reflejan una permanente reflexión sobre la literatura hispanoamericana y sus transformaciones. A ello se suman las recopilaciones de crónicas y entrevistas Tierra posible (1999) y Al pie de la letra (2007), que evidencian su interés por el periodismo cultural y el diálogo con escritores, artistas e intelectuales.

Fotografía: Daniel Zaya

Su trabajo ha trascendido las fronteras nacionales. Cuentos y ensayos de su autoría han sido publicados en antologías y revistas internacionales y traducidos al alemán, al francés y al danés, ampliando el alcance de una escritura profundamente arraigada en el territorio colombiano, pero capaz de dialogar con lectores de diferentes contextos culturales.

Su carrera académica también ha sido decisiva para el fortalecimiento de los estudios literarios en el país. Entre 2004 y 2008 dirigió la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle. Posteriormente obtuvo el doctorado en Literatura y Medios de Comunicación en la Universidad Complutense de Madrid y actualmente se desempeña como profesor titular de la Universidad del Valle, desde donde combina la investigación con la docencia y la creación literaria.

Esa doble condición de investigador y narrador constituye una de las mayores fortalezas de Detrás de la luna. Cada uno de los relatos parte de una rigurosa documentación histórica, pero evita convertirse en una simple reconstrucción documental. López prefiere explorar aquello que los archivos no alcanzan a registrar: las emociones, los silencios, los miedos, los sueños y las preguntas que sobreviven alrededor de los grandes acontecimientos.

El volumen reúne seis relatos que dialogan con distintos momentos de la historia caleña. Sin embargo, lejos de ofrecer una cronología de hechos, propone una mirada donde la realidad convive con lo fantástico. La propia introducción define estas narraciones como una especie de "crónicas fantásticas", una expresión que resume la esencia del libro: acontecimientos ampliamente documentados son atravesados por elementos sobrenaturales que amplían su significado.


Uno de los relatos más conmovedores es La otra batalla, construido alrededor de los acontecimientos ocurridos en Cali durante febrero de 1971, cuando el movimiento estudiantil protagonizó una de las páginas más significativas de la historia reciente de la ciudad.

La narración sigue la vida de Matilde, una joven estudiante de enfermería cuya historia de amor con Édgar Mejía transcurre en medio del ambiente universitario previo a los VI Juegos Panamericanos. Mientras las movilizaciones estudiantiles crecen, una serie de acontecimientos extraordinarios —colibríes que caen del cielo, misteriosos gatos blancos que parecen anunciar una tragedia y símbolos que desafían cualquier explicación racional— comienzan a entrelazarse con los hechos históricos.

Lo extraordinario del relato no reside únicamente en la presencia de estos elementos fantásticos, sino en la manera en que funcionan metáforas del duelo colectivo. La muerte de Édgar durante la jornada del 26 de febrero de 1971 deja de ser únicamente un acontecimiento histórico para convertirse en una reflexión sobre la pérdida, la esperanza y la persistencia de la memoria. El resultado es una historia profundamente humana que permite a los lectores comprender un episodio determinante de la historia de Cali sin renunciar a la emoción, a la imaginación ni a la belleza del lenguaje.

Algo similar ocurre con el relato que da título al libro. Detrás de la luna recupera la figura del pianista Antonio María Valencia, uno de los grandes protagonistas de la historia musical colombiana, para construir una narración donde el talento artístico, los vínculos familiares y el misterio se entrelazan de manera magistral.

La historia acompaña al joven músico durante sus viajes de formación, sus encuentros con grandes maestros y sus primeras presentaciones internacionales. Sin embargo, la narración trasciende la biografía para adentrarse en una dimensión simbólica donde los sueños, las apariciones y las preguntas sobre la identidad convierten la vida del artista en un territorio de exploración literaria.

Fotografía: Daniel Zaya

Así, el texto propone otra forma de acercarse a personajes fundamentales de la cultura regional. No busca convertirlos en estatuas ni en héroes inalcanzables, sino mostrar su dimensión humana, sus incertidumbres y las experiencias que dieron forma a su sensibilidad creadora.

Precisamente allí radica la importancia de que Detrás de la luna haga parte del Plan Lector del grado noveno del Colegio Freinet. La adolescencia representa una etapa en la que los jóvenes comienzan a construir una mirada crítica sobre la sociedad y a formular preguntas acerca de la memoria, la identidad y la convivencia. Encontrarse con personajes que recorren las mismas calles que ellos conocen, que habitan una ciudad familiar y enfrentan conflictos reales favorece una relación mucho más cercana con la lectura.

En lugar de presentar el pasado como un contenido distante, la obra demuestra que la historia continúa presente en los espacios cotidianos, en los edificios, en los parques, en las universidades y en los relatos familiares que muchas veces permanecen silenciados.

Los relatos de Alejandro José López ofrecen justamente esa posibilidad. Cada historia abre conversaciones sobre la memoria histórica, la violencia, el arte, la música, la ciudad, la identidad, el patrimonio y las emociones humanas. De esta manera, la literatura se convierte en una herramienta pedagógica capaz de integrar conocimientos provenientes de la historia, la filosofía, las ciencias sociales y las artes.

La excelente acogida que ha tenido Detrás de la luna entre los lectores confirma la vigencia de esa propuesta narrativa. El interés despertado por la obra ha motivado la preparación de una edición especial ilustrada que permitirá ampliar la experiencia estética del libro y ofrecer nuevas formas de aproximación a sus relatos. Esta reedición representa una oportunidad para que las imágenes dialoguen con la palabra escrita, enriqueciendo la lectura sin sustituir el poder de la imaginación que caracteriza a la obra original.

El recorrido de estos relatos también pone de manifiesto el compromiso del Programa Editorial de la Universidad del Valle con la circulación del conocimiento y el fortalecimiento de la cultura escrita. Desde hace décadas, el sello editorial universitario ha consolidado un catálogo que reúne investigación científica, pensamiento crítico, creación artística y producción literaria, contribuyendo a que el conocimiento generado en la universidad dialogue con la sociedad.

En ese contexto, la publicación de obras como la de Alejandro José López propone desde una convicción esencial la idea de que la literatura no constituye un ejercicio aislado ni un privilegio reservado para especialistas. Por el contrario, representa un bien cultural que favorece la construcción de ciudadanía y de país y fortalece los vínculos de una comunidad con su propia historia.

Cada libro publicado, cada lector que descubre nuevas preguntas y cada institución educativa que incorpora estas obras a sus procesos formativos contribuyen a consolidar un tejido social sustentado en la reflexión, la sensibilidad y el intercambio de saberes.

Porque la literatura posee esa extraordinaria capacidad de mantener abiertas las conversaciones que la historia nunca termina de cerrar. Allí donde los documentos registran fechas y acontecimientos, los relatos recuperan su fuerza y sus voces que siguen acompañando a las nuevas generaciones.

Fotografía: Daniel Zaya
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Ilustración: Ángela Arboleda Mera

La literatura tiene la capacidad de hacer visible aquello que el tiempo parece ocultar. Puede devolverles la voz a quienes ya no están, transformar un hecho histórico en una experiencia íntima y convertir las calles de una ciudad en escenarios donde la memoria continúa respirando. Esa es precisamente la apuesta de Detrás de la luna, el más reciente libro del escritor e investigador Alejandro José López, una obra que, gracias a su riqueza narrativa y a su profundo vínculo con la historia cultural de Cali, ha sido incorporada al Plan Lector del grado noveno del Colegio Freinet.

La decisión representa mucho más que la selección de un nuevo título para las aulas. Constituye una invitación para que los estudiantes comprendan que la literatura también es una forma de habitar el territorio, de interpretar el pasado y de reconocer que detrás de cada ciudad existen historias que todavía dialogan con el presente. En tiempos en los que las nuevas generaciones consumen información de manera acelerada, la lectura propone una pausa necesaria para imaginar, cuestionar y comprender la complejidad del mundo que las rodea.

Desde esa perspectiva, Detrás de la luna llega a los jóvenes como una obra que trasciende la ficción para convertirse en un puente entre la memoria, la sensibilidad y el conocimiento.

Fotografía: Daniel Zaya

Alejandro José López ha construido una trayectoria que lo sitúa entre las voces incipientes más representativas de la literatura vallecaucana contemporánea. Nacido en Tuluá en 1969, su trabajo ha transitado con naturalidad entre la creación literaria, la investigación académica y la formación de nuevos lectores y escritores.

Su producción narrativa incluye los libros de cuentos Dalí violeta (2005), Catalina todos los jueves (2012) y Detrás de la luna (2025), además de la novela Nadie es eterno (2012). Paralelamente ha desarrollado una importante obra ensayística integrada por Entre la pluma y la pantalla (2003), Pasión crítica (2010) y El arte de la novela en el Post-boom latinoamericano (2016), textos que reflejan una permanente reflexión sobre la literatura hispanoamericana y sus transformaciones. A ello se suman las recopilaciones de crónicas y entrevistas Tierra posible (1999) y Al pie de la letra (2007), que evidencian su interés por el periodismo cultural y el diálogo con escritores, artistas e intelectuales.

Fotografía: Daniel Zaya

Su trabajo ha trascendido las fronteras nacionales. Cuentos y ensayos de su autoría han sido publicados en antologías y revistas internacionales y traducidos al alemán, al francés y al danés, ampliando el alcance de una escritura profundamente arraigada en el territorio colombiano, pero capaz de dialogar con lectores de diferentes contextos culturales.

Su carrera académica también ha sido decisiva para el fortalecimiento de los estudios literarios en el país. Entre 2004 y 2008 dirigió la Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle. Posteriormente obtuvo el doctorado en Literatura y Medios de Comunicación en la Universidad Complutense de Madrid y actualmente se desempeña como profesor titular de la Universidad del Valle, desde donde combina la investigación con la docencia y la creación literaria.

Esa doble condición de investigador y narrador constituye una de las mayores fortalezas de Detrás de la luna. Cada uno de los relatos parte de una rigurosa documentación histórica, pero evita convertirse en una simple reconstrucción documental. López prefiere explorar aquello que los archivos no alcanzan a registrar: las emociones, los silencios, los miedos, los sueños y las preguntas que sobreviven alrededor de los grandes acontecimientos.

El volumen reúne seis relatos que dialogan con distintos momentos de la historia caleña. Sin embargo, lejos de ofrecer una cronología de hechos, propone una mirada donde la realidad convive con lo fantástico. La propia introducción define estas narraciones como una especie de "crónicas fantásticas", una expresión que resume la esencia del libro: acontecimientos ampliamente documentados son atravesados por elementos sobrenaturales que amplían su significado.


Uno de los relatos más conmovedores es La otra batalla, construido alrededor de los acontecimientos ocurridos en Cali durante febrero de 1971, cuando el movimiento estudiantil protagonizó una de las páginas más significativas de la historia reciente de la ciudad.

La narración sigue la vida de Matilde, una joven estudiante de enfermería cuya historia de amor con Édgar Mejía transcurre en medio del ambiente universitario previo a los VI Juegos Panamericanos. Mientras las movilizaciones estudiantiles crecen, una serie de acontecimientos extraordinarios —colibríes que caen del cielo, misteriosos gatos blancos que parecen anunciar una tragedia y símbolos que desafían cualquier explicación racional— comienzan a entrelazarse con los hechos históricos.

Lo extraordinario del relato no reside únicamente en la presencia de estos elementos fantásticos, sino en la manera en que funcionan metáforas del duelo colectivo. La muerte de Édgar durante la jornada del 26 de febrero de 1971 deja de ser únicamente un acontecimiento histórico para convertirse en una reflexión sobre la pérdida, la esperanza y la persistencia de la memoria. El resultado es una historia profundamente humana que permite a los lectores comprender un episodio determinante de la historia de Cali sin renunciar a la emoción, a la imaginación ni a la belleza del lenguaje.

Algo similar ocurre con el relato que da título al libro. Detrás de la luna recupera la figura del pianista Antonio María Valencia, uno de los grandes protagonistas de la historia musical colombiana, para construir una narración donde el talento artístico, los vínculos familiares y el misterio se entrelazan de manera magistral.

La historia acompaña al joven músico durante sus viajes de formación, sus encuentros con grandes maestros y sus primeras presentaciones internacionales. Sin embargo, la narración trasciende la biografía para adentrarse en una dimensión simbólica donde los sueños, las apariciones y las preguntas sobre la identidad convierten la vida del artista en un territorio de exploración literaria.

Fotografía: Daniel Zaya

Así, el texto propone otra forma de acercarse a personajes fundamentales de la cultura regional. No busca convertirlos en estatuas ni en héroes inalcanzables, sino mostrar su dimensión humana, sus incertidumbres y las experiencias que dieron forma a su sensibilidad creadora.

Precisamente allí radica la importancia de que Detrás de la luna haga parte del Plan Lector del grado noveno del Colegio Freinet. La adolescencia representa una etapa en la que los jóvenes comienzan a construir una mirada crítica sobre la sociedad y a formular preguntas acerca de la memoria, la identidad y la convivencia. Encontrarse con personajes que recorren las mismas calles que ellos conocen, que habitan una ciudad familiar y enfrentan conflictos reales favorece una relación mucho más cercana con la lectura.

En lugar de presentar el pasado como un contenido distante, la obra demuestra que la historia continúa presente en los espacios cotidianos, en los edificios, en los parques, en las universidades y en los relatos familiares que muchas veces permanecen silenciados.

Los relatos de Alejandro José López ofrecen justamente esa posibilidad. Cada historia abre conversaciones sobre la memoria histórica, la violencia, el arte, la música, la ciudad, la identidad, el patrimonio y las emociones humanas. De esta manera, la literatura se convierte en una herramienta pedagógica capaz de integrar conocimientos provenientes de la historia, la filosofía, las ciencias sociales y las artes.

La excelente acogida que ha tenido Detrás de la luna entre los lectores confirma la vigencia de esa propuesta narrativa. El interés despertado por la obra ha motivado la preparación de una edición especial ilustrada que permitirá ampliar la experiencia estética del libro y ofrecer nuevas formas de aproximación a sus relatos. Esta reedición representa una oportunidad para que las imágenes dialoguen con la palabra escrita, enriqueciendo la lectura sin sustituir el poder de la imaginación que caracteriza a la obra original.

El recorrido de estos relatos también pone de manifiesto el compromiso del Programa Editorial de la Universidad del Valle con la circulación del conocimiento y el fortalecimiento de la cultura escrita. Desde hace décadas, el sello editorial universitario ha consolidado un catálogo que reúne investigación científica, pensamiento crítico, creación artística y producción literaria, contribuyendo a que el conocimiento generado en la universidad dialogue con la sociedad.

En ese contexto, la publicación de obras como la de Alejandro José López propone desde una convicción esencial la idea de que la literatura no constituye un ejercicio aislado ni un privilegio reservado para especialistas. Por el contrario, representa un bien cultural que favorece la construcción de ciudadanía y de país y fortalece los vínculos de una comunidad con su propia historia.

Cada libro publicado, cada lector que descubre nuevas preguntas y cada institución educativa que incorpora estas obras a sus procesos formativos contribuyen a consolidar un tejido social sustentado en la reflexión, la sensibilidad y el intercambio de saberes.

Porque la literatura posee esa extraordinaria capacidad de mantener abiertas las conversaciones que la historia nunca termina de cerrar. Allí donde los documentos registran fechas y acontecimientos, los relatos recuperan su fuerza y sus voces que siguen acompañando a las nuevas generaciones.

Fotografía: Daniel Zaya